Cuando los fantasmas regresan


Este post ya lo habia publicado a inicios de mi blog.

Pero quise compartirlo de nuevo, sé que algunas personas necesitan leerlo y releerlo

Este fue un correo que me enviaron, no sé quien lo escribió, y creo que tanto hombres como mujeres, deberíamos tomar nota, por que sé que a más de uno nos ha pasado.

En especial para ti amiga, recuerda que vales mucho chikis, no vale la pena arriesgar el corazon una vez más por algo que nunca tuvo ni pies ni cabeza...


Estabas tranquila con el alma llena de cicatrices, pero tranquila, luces un nuevo recorte y color de pelo, y hasta te atreves a soñar con encontrar un buen hombre. Suena el teléfono y contestas pensando que es tu amiga. Del otro lado del teléfono, una voz inconfundible te hiela el alma con un: "Hola, ¿como estas?". Siempre me he preguntado qué se supone que una conteste; "Ni te imaginas cuanto he llorado por ti" o "Mal, muy mal". Quizás un "¿Para qué me llamas ahora? Pero todo se resume en decir: "Bien, ¿y tú?"
Después de ese instante el corazón empieza, no a latir, sino a galopar como corcel desbocado y un frío de muerte congela nuestro cuerpo."¿Puedo verte?"... "Claro"... contestamos como idiotas, aunque el sexto sentido nos grite "¡peligro!".
Entonces todo lo que nos habíamos propuesto se echa a la basura, y haciendo alarde de madurez, nos convencemos de que esta vez será diferente. Realmente en ese momento florecemos y somos el vivo ejemplo de la idiotez.
Razonar... no... ¿Para que?
Muchas mujeres no solamente caen en ese juego por demás sino que están en el año. Años que Si por que se niegan de vivir y ser felices. Sí, porque los pocos momentos de alegría se pagan a un precio demasiado caro de dolor y desdicha. El hombre es bígamo por naturaleza (la mayoría, y también hay mujeres bígamas), infiel por placer y don Juan por instinto. Sin contar el machismo cultural, amamantado por sus madres, que celebran con beneplácito las noviecitas del nene.
No digo que todos sean así, pero les aseguro que el porcentaje es bastante alto. Pero ¿son ellos culpables? ¡NO! La culpa es toda nuestra, que somos incapaces de NO seguirles el juego.
El amor, cuando NO tiene una base sólida de respeto y comprensión, no sirve. Cuando permites que te usen, serás siempre eso... una cosa.
Hay un refrán muy cierto que dice:"Donde hubo fuego, cenizas quedan". Está en ti tiznarte o salir adelante. Cualquier reencuentro, se sabe, es mas fogoso que la primera vez. El peligro está en que de igual forma se entrega el corazón.
Si el mismo está cimentado en la pasión y no en la razón, las posibilidades de fracaso son muchas... mas que las del triunfo. Amar es algo muy serio. Nos debemos respeto y dignidad, valores que olvidamos cuando aparecen los fantasmas. Esa segunda oportunidad debe de darse con mucho cuidado. Habla todo aquello que entiendas que no funcionó la primera vez y, sobre todo, no cometas el error de transar por las mismas cosas que una vez destruyeron la relación. Nadie cambia de un día para otro, a menos que haya un genuino esfuerzo.
Con esto en mente, evalúa si el riesgo que estás tomando vale la pena. Sé que la soledad no es buena compañía, ni el orgullo herido, ni el deseo. Reconozco que, cuando se ama, es muy difícil decirle que no a la esperanza. Acepto que lo mejor de una separación es el reencuentro, pero también sé que si la relación no funciona por segunda vez, el dolor es mucho más profundo.

Estoy segura de que todas las que lean esto han pasado por un dolor así. Me atrevo a asegurar que un 90% volvería con la persona que tanto amó. Idealiza el recuerdo y añora los momentos vividos. ¡Cuidado! No empeñes tu felicidad en vano.
Dale a ese amor pasado, a ese fantasma, descanso en el olvido y si lo ves venir, ¡alístate!, pues lo que no funcionó antes no va a funcionar ahora.

AsÍ que si suena el teléfono y al contestar, esa voz del pasado te dice "Hola, ¿como estas?" Contéstale (aunque el corazón te de un brinco)... "Perdón, creo que tiene el número equivocado!!!".

Rígida y Flexible...



Lo suficientemente rígida para no doblarse,
y a la vez lo suficientemente
flexible para no romperse


Trabajo en una empresa que tiene mucho que ver con lo que es suminstros para hospitales, y estaba digitando las características de una aguja para suturar, y me detuve a pensar en la frase que acababa de digitar.

Nuestra vida es como una aguja.
Cuantas veces, por no ser flexibles ante algo, nos hemos roto?
O cuantas veces nos hemos doblado por no ser rígidos cuando lo teníamos que ser?

La Rosa...



Era una tarde de primavera bien lluviosa, mientras contemplaba la lluvia mojar la calle, noté una rosa encorvada. Encorvada por los azotes del viento y de la lluvia. Yo seguí contemplando a la rosa mientras trataba de mantenerse firme, nunca se dio por vencida, aunque la lluvia continuaba abaténdola, azotándola, castigándola y el viento no la perdonaba.

Continuaba en su lucha, aferrada a la vida, cuando cesó la lluvia y el sol, salió en su resplandor, noté que ya no estaba encorvada, si no derecha, firme y una vez más con espléndida hermosura.

Luego medité en lo que había visto y traté de analizar el por qué. Vi que en la vida hay momentos de tormentas donde debemos sobrevivir, luchar y confiar en Dios que nunca nos dejará, sabiendo que después de la tormenta viene la calma y regresa la paz.

Y como aquella rosa en su inocencia, aceptó lo que no pudo evitar, sabiendo que no había escape, que aunque tuvo que encorvarse para sobrevivir, sabía que ella estaba en las manos del Señor y que no se rompería, por que El nunca nos da pruebas que no podamos llevar.

Siento lo que la rosa tuvo que pasar, y como la rosa me encorvaré, me humillaré, aceptaré, no me rendiré, aceptaré lo que no pueda cambiar, no importando que las tormentas vengan a mi, siempre me mantendré firme, con valentía y determinación para enfrentar un nuevo día.



...Odio que en el trabajo pasen todo a ultima hora...



Escena tipica:
Trabajador 1: Se ha pasado toda la mañana dando vueltas, revisando correos estúpidos, tomando café cada media hora. Se va a almorzar a las 12:30 md y regresa a las 3 pm. Se sienta y sigue revisando toda clase de correos, hasta lee el correo spam con detenimiento como si se tratase de un correo hiper mega super importantísimo, a las 4 pm se acuerda que debe pasarle a Trabajador 2 unos documentos para que les dé trámite urgente.

El problema es que la hora de salida es a las 5 pm, por lo tanto Trabajador 2 se indispone por que eso hace que tenga que correr, y dejar a un lado lo que está haciendo por que a Trabajador 1 "se le olvidó" o "tenía mucho que hacer"... Trabajador 2 reclama, a lo que Trabajador 1 le rechaza el argumento, dándose la media vuelta, se va tranquilamente diciéndole a Trabajador 2 que le apure por que eso urge.

Formula para resolver la ecuación:
Trabajador 1: Jefe
Trabajador 2: Adivinen...