No se devuelve...

Conversando con mi hermano, me contaba que un cliente le pedía la devolución de un pago por los servicios profesionales que mi hermano le prestó. El cliente estaba ceñido en que necesitaba la devolución del dinero, a pesar que mi hermano le dio un buen servicio y el estaba satisfecho con el trabajo que mi hermano había realizado. Pero este señor simplemente ponía mil excusas para que le devolvieran ese dinero.

De nuestra conversación salió la frase:
"Es que hay cosas que no se devuelven"

Y que cierto es eso!!

Hay cosas que por mas que queramos no se devuelven. Hay cosas que siempre serán imposibles que se devuelvan.

No se devuelven los salarios de un jornalero.

El cause de los rios no se devuelve, debe seguir su rumbo. No importa que deba atravesar montañas y valles, sigue hacia adelante.

Las palabras hirientes. Por mas que uno se arrepienta de haberlas dicho, no hay forma de reversar el daño.
El fruto caído de un árbol no se devuelve. Por mas que quiera, no podra.

No se devuelven los besos. Los besos que hemos dado pueden ser correspondidos, pero nunca nuestros mismos besos podrán ser devueltos. No podemos decir: "Devuelveme todos los besos que te di"

No se devuelve un bebé al vientre de su madre.
Tampoco el amor que dimos y no lo supieron aprovechar.

El agua que se derramó no podrá volver al vaso, aunque tratemos de recoger todo lo derramado, no se podra volver a llenar. Es igual que el mal que hemos hecho, no puede reversarse.

Tampoco los golpes a la mano que hirió o el daño que hace una mentira y un engaño

El reloj no devuelve sus manecillas. Aunque uno quisiera volver el tiempo atrás, no se puede. Las manecillas del reloj siempre seguirán su rumbo. Para nuestro bien o nuestro mal, no se detienen, no retroceden, no se devuelve...

Lo que puede hacer la diferencia

Ayer hablaba con mi mamá de algunas cosas que le sucedieron y empezamos ha hablar sobre lo importante que son los detalles. Luego de finalizada nuestra conversación, me puse a recordar anécdotas de detalles que he recibido o yo he dado:
  • Recuerdo por ejemplo, cuando yo estaba en el kinder, había una compañerita mía que se la pasaba pegándole a todo el mundo. Mi mamá tuvo una idea. Me dio dinero y nos fuimos juntas a comprar una colonia (cabe decir que era de un precio módico). La envolvimos en papel de regalo, y al día siguiente, con una gran sonrisa fui al kinder y se lo entregué a mi compañerita. Santo remedio, no me volvió a pegar!!! Desde ese entonces ella se convirtió en mi amiga y mi defensora. Ese pequeño detalle hizo la diferencia en mi relación con ella.
  • Hace algunos años yo estaba muy triste por una ruptura (jamás me había dolido tanto una ruptura como esa vez), mi mamá recibió en sus hombros mi torrente de lágrimas. Se pasó toda una noche dándome palabras de aliento. Al día siguiente me levanté como siempre para ir al trabajo, pero sabe Dios que no tenía ánimos de nada. A media mañana, la recepcionista me llama para decirme que mi mamá estaba en la recepción. Bajé, y cual fue mi sorpresa que mi mamá estaba con una bolsita llena de chocolates. Ella sabe que un chocolate me puede aliviar el dolor de un corazón roto. Creo que mas que el efecto del chocolate, fue el detalle de mi mamá llevármelos hasta mi oficina para verme sonreír.
  • O como la vez que una persona, que ha sido súper especial en mi vida, cumplía años, así que planeé una celebración chiquita junto a mi familia para festejarlo. Cuando entró a mi casa y vio el queque con las velitas, sus ojos se llenaron de lágrimas, ya que nos decía, que por lo general, su cumpleaños pasaba inadvertido para todos los demás.
  • Recuerdo, que un grupo de jóvenes adultos al que yo asistía, hizo su celebración navideña con una cena. Y en esa ocasión, el lema de la cena era cumplirle el deseo a alguien mas. Cada quien se encargó de cumplir sueños o deseos de alguna persona. Pero el caso que mas me llamó la atención fue la siguiente: Apagaron las luces y pidieron silencio. Dijeron que pusiéramos atención a la voz que iba a hablar. Por los parlantes sonó una voz, extranjera. Era una llamada de larga distancia. De repente veo que una muchacha se levantó corriendo. Era su mamá la que estaba al teléfono. La chica es Nicaraguense y tenía mas de 5 años de no ver a su familia. Apagaron el micrófono, y dejaron que ella siguiera su conversación telefónica en privado con su mamá. Eso nos provocó lágrimas al resto de personas que estábamos ahí. Fue una noche memorable.
  • El día del cumpleaños de mi mamá, ella me llamó muerta de la risa, por que un mensajero había llegado a la casa a entregarle un telegrama. Mami pensó que sería algún asunto serio, y abrió el sobre nerviosamente, y sus nervios se apaciguaron cuando vio que yo misma había sido la que le mandé ese telegrama deseándole un feliz cumpleaños.
Todas esas cosas, lejos del valor material, tienen tanto valor sentimental, que pueden hacer una gran diferencia. Me gusta ser detallista, me gusta que la gente se sienta bien. Me gusta que la gente sepa lo importante que es para mi.

Y a mucha gente se le olvida de que a veces, las cosas mas pequeñas y que la gente pasa por algo, son las que tienen un gran valor. Las cosas mas pequeñas pueden significar muchísimo mas que un costoso regalo.

Yo sé que mucha gente me va a decir que no es detallista, o que son despistados. Pero hacer un esfuercito no cuesta nada. Hay una frase que es mi lema: Si quieres ver cosas que nunca has visto, haz cosas que nunca has hecho. Haz el intento, provoca la sonrisa o una lágrima de agradecimiento de alguien importante para vos. Verás que eso puede cambiar vida, la tuya y la de la otra persona. Te reto a que lo intentes!!!

Cuéntanos tu anécdotas de detalles.